Archivos Mensuales: febrero 2012

<<< CALLÁTE ALBERTO <<<

Quien fuera eyectado del gobierno acusado de vocero de Clarín, recorre las guaridas opositoras y se presenta en sus programejos pseudo-periodísticos para esmerilar la imagen del gobierno que le dio lo único que tiene, haber sido EX de.

Ya sabemos que no se pueden escuchar voces a favor o de apoyo al gobierno desde la pantalla de TN. Igualmente, como si nada, siguen intentando engañar con el pomposo slogan de “periodismo independiente”.  Sabemos que eso no es más que una soberana mentira.

De todas formas, hay que “informarse” y para saber como viene la mano del discurso oposicionista, en el que todo, pero absolutamente todo está mal, hay que escuchar unos minutos y leer un par de zócalos. Es cierto que cuesta y que es  un ejercicio militante de verdad, para el que uno junta voluntad y paciencia y detiene el zapping. Hay que saber por donde andan, por donde viene la crítica, cual es el nuevo elemento con el que intentarán denostar al gobierno. Siempre hay algo nuevo. Para eso, tienen un elenco estable de opinólogos bien pagos que marcan el paso que les marca Magnetto y lo siguen a pie juntillas. Y cuentan con distintas emisiones por las que desfila cualquier personaje que, necesitado de minutos de aire para figurar, cumpla con la condición indispensable de ser crítico del gobierno y sus políticas, todas malas, por cierto.

Los lunes tiene allí su rincón el Joaco. Quien fuera por años el editorialista del clarinete, ahora lleva un largo tiempo en La Nación, quizás porque desde allí puede explicar con más claridad sus posturas pro-estados unidos, siempre desde la derecha y siempre en contra del Kirchnerismo, a quien le dio la extrema unción varias veces desde el 2009 a esta parte.

No es la intención de esta nota comentar los dichos de todos los invitados al programa de este Lunes pero si nos vamos a referir al invitado estrella de la noche, Alberto Fernández, el ex.

El único motivo por el que el Joaco lo invita a su programa es para brindarle una tribuna de la que el Alberto carece, pero para TN resulta muy atractivo contar con alguien que formó parte del gobierno desde el inicio de la era “K” con un alto cargo, y que luego de ser expulsado del mismo  con un shoot en el toor, ahora asume una postura totalmente crítica a la presidenta y su gestión.

Es indudable que la extraña porque ayer se la pasó hablándole, incluso mirando directamente a cámara, en un tono de “yo se de lo que hablo” y estuvo todo el tiempo diciendo que las carencias y problemas que señalaba eran todas cuestiones que NO formaban parte del proyecto original, del que él sería garante, y que hoy se estaba desvirtuado, ya que la presidenta estaba siendo, además, mal asesorada. Es decir, la presidenta es una tonta y para peor, la asesoran mal y eso ocurre por una razón, única e irrefutable, YA NO ESTOY YO.

Todo el tiempo mencionó que las cosas no se arreglan con discursos épicos, que el tema Malvinas estaba siendo exagerado, con una puesta en escena inconducente y que había que circunscribirse al reclamo diplomático, que no era posible que la presidenta demore una decisión respecto al tema ferrocarriles a la espera de la pericia en marcha en el marco de la causa judicial que investiga el siniestro de Once, que no necesitaba dicho informe pericial para tomar una decisión que es política, que no podía decirse que recién ahora se descubre que estamos poniendo en riesgo el superávit de la balanza de pagos por el drenaje enorme que significa el costo de la importación de combustibles. A todo esto, el Joaco lucía exultante, con ganas de aplaudir vea. No le hacía preguntas, le tiraba centros para que el Alberto continuara con su exposición crítica.
Ahora bien, de autocrítica nada, cero, porque el pequeño detalle de la labor de Jaime, quien fuera el secretario de transporte durante su propia gestión, el ex funcionario que está tapado de causas judiciales,  ni palabra.

Y al final si, la pregunta pactada de antemano, el precio de intercambio presencial, ¿Que hay de cierto en que usted se presentaría a candidato a senador por la capital en las próximas elecciones? Si, yo quiero ser, dijo el Alberto. Bueno, pero seguramente no será candidato por el Frente para la Victoria, inquirió razonablemente el joaco, y la respuesta fue el broche de oro de la aparición mediática del Alberto: hay muchos kirchneristas que opinan como yo y que seguramente me van a apoyar.

Triste, muy triste que justamente ayer o quizás, precisamente, porque ayer la presidenta había dado su discurso después del estrago ferroviario, Alberto acordó su presencia en este programa, para elaborar sus críticas en consonancia con la posición del canal y del conductor del envío.

Quien debiera guardar un respetuoso silencio y aprovechar la oportunidad de mantenerse callado en honor a la memoria de quien lo designó en el cargo que aún hoy le permite cierta figuración, hace todo lo contrario, y hasta se da el lujo de indicarle a la presidenta la forma en como debiera conducir la Nación, da consejos y remarca errores que a su entender, estarían desvirtuando el modelo respecto del cual él se adjudica poseer la cucarda de origen.

Si no estuviera munido del más mezquino de los intereses, creyendo que tiene alguna chance de representar a alguien, podríamos decir que ejerce su derecho al disenso, su libertad de expresión. Pero precisamente, la forma en como se expresa, en los canales a los que concurre y los medios a los que atiende, indican una falta de ética notable y podríamos decir que está contagiado de un “cobismo” que creemos imperdonable, por decir lo menos.

La presidenta ya ordenó la intervención operativa y administrativa de TBA, líneas Sarmiento y Mitre. Para los que reclamaban la foto demagógica, el anuncio de medidas, ignorando que la gestión no se basa sólo en gestos sino en cosas concretas, ayudando a las víctimas, dándoles contención ante la tragedia. “Tomaré las decisiones que tenga que tomar” y ya empezó. El primer paso. Haciéndose cargo. Si no hubiera corresponsabilidad, si no se asumiera, no se intervendría la empresa. No tiró la pelota afuera. No echó culpas al voleo. Todo lo contrario a la interpretación antojadiza que el mismo Morales Solá le dió en su nota de La Nación, malinterpretando el discurso y tergiversando los hechos.  

“Yo les pido a todos los argentinos, desde el lugar en que están, que miren un poco a su alrededor, la presencia del Estado. Defender el Estado es defender la bandera, si no qué corno es la bandera más que el Estado con todos los argentinos adentro.”

En momentos importantes para la profundización del modelo que, como dijo ayer Cristina, encuentra piedras y dificultades constantes, muchos palos en la rueda cuando se pretende avanzar en la conquista de derechos y en las medidas inclusivas a las que se oponen las burocracias de muchas corporaciones, por sus intereses afectados, en lugar de cerrar filas en apoyo a la presidenta, el tipo se desmarca  repartiendo críticas a quienes le dieron un nombre y cierta notoriedad.

Un poco de respeto Sr. Fernández Alberto, haga silencio, pare, fíjese bien porque va yendo a contramano, entre otras cosas, desoyendo la voluntad popular que abrazó a Cristina con el 54% de los votos.
En 2 palabras, CALLÁTE ALBERTO!!!

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<<< ONCE Y EL DESPUÉS <<<

La corpo y parte de la opo están de fiesta sobre los muertos del tren que utilizan para pegarle al gobierno. No dijeron nada nunca antes cuando se desguazaron los trenes, ni cuando el servicio estuvo al borde del colapso previo al 2003.

Pero ahora, se hacen un festín tirándonos los muertos y porque la presidenta SIMPLEMENTE se está tomando su tiempo para analizar como corresponde la solución del tema. Y será IMPLACABLE con los responsables. Eso lo saben todos, pero ahora se aprovechan del momentáneo silencio. Porque como las responsabilidades son diferentes, algunos no dicen nada de como solucionar el problema, sólo lo utilizan para mellar al gobierno, pero Cristina, dirá lo que deba en el momento en que la solución esté decidida porque gobierna para los mismos que murieron en el tren. Asumirá la responsabilidad del estado en el siniestro y tomará las decisiones correctas para re-diseñar la política de transporte en general y la ferroviaria en particular.
Mientras tanto, los buitres se alimentan de la carroña que quedó en las vías, sin importarles el dolor ni las vidas perdidas, sólo sus mezquinos intereses.

La Presidenta gobierna las 24 horas de los 365 días el año. No gobierna sólo cuando habla. Fueron sus decisiones las que indicaron a sus funcionarios la forma de coordinar tareas de rescate con el personal de la Ciudad y demás dependencias estatales. Fue la mismísima Presidenta quien decretó el duelo nacional y pidió la suspensión de toda actividad que pudiese sacar al pueblo argentino del necesario clima de recogimiento en memoria de las víctimas. Fue Cristina quien instruyó a sus colaboradores y ministros para resguardar todo lo que pueda servir como elemento de investigación y fue decisión suya que el Estado se presente como querellante. Fue una Presidenta presente, no desde el aspecto presencial ante las cámaras en medio de la tragedia sino desde la gestión para encauzar y, en alguna medida, paliar los efectos de la tragedia, nadie puede ponerlo en duda. Recordemos como se cuestionó por ejemplo la presencia de Scioli ante todas las cámaras en momentos en que la madre reconoce el cadáver de Candela.

Además, los que se desgañitan reclamando por la ausencia de la presidenta en estos días, nunca dicen que hubieran esperado que dijera porque cualquier cosa que diga igualmente será motivo de crítica, porque esa es la postura que tienen asumida, criticar todo porque todo está mal.

Y falta, todavía falta. Porque para algunos, esto ha sido una extraordinaria oportunidad de por fin tener algo con lo que criticar al gobierno, para ella lo que falta es la solución al problema para que no se repita. Esa es la diferencia entre una estadista de una rata carroñera que se mece sobre las víctimas para bartolear críticas e intentar llevar agua para su molino.

Sin dudas esta tragedia nos ha shockeado. EL impacto ha sido diferente. Siempre duro. Lo hemos sentido allí, en lo profundo de nuestro ser y de nuestras conciencias. Todos quienes apoyamos el actual modelo de inclusión, asumimos como “propio” los estragos que dejan víctimas cuando éstos se producen. Sentimos una relación directa entre nuestro apoyo y orientación del voto que emitimos hace poco, con la corresponsabilidad por muertes en un medio de transporte público que le cabe al estado. El gobierno que elegimos tiene a cargo el manejo del estado, de allí nuestro sentimiento de corresponsabilidad, que no es ni más ni menos que un hacerse cargo por la parte que le toca, y al mismo tiempo es nuestra elevación de conciencia por el manejo de la cosa pública que está en la esencia del sentido que le dimos a nuestro voto. Por eso el sabor amargo, la profundidad del dolor, la impotencia por las muertes y la tragedia en su conjunto.

La sintonía fina pasa también por abocarse al tratamiento de temas que implica dar respuesta a la solución de derechos de segunda generación. No estamos hablando de hambre, pobreza o falta de trabajo sino de justamente, darle mejores condiciones de transporte a quienes recuperaron la autoestima, obtuvieron un empleo y hoy tienen la dignidad de contar con un sustento para sus familias, lo que los lleva a reclamar el justo derecho de llegar al trabajo, es decir de viajar en condiciones decentes, a horario y no como ganado. Este es uno de esos problemas que podríamos llamar “consecuencia” del crecimiento, que se topan con lo irreversible de muchas de las medidas de destrucción del aparato del estado y lo público que dejó la década menemista y la inoperancia de la alianza.

Recién en 2008 se aprobó uno de los últimos proyectos de ley que envió Néstor Kirchner al congreso, que pusieron un poco de orden en el caótico sistema ferroviario y ya en aquel entonces la alternativa de la re-estatización fue dejada de lado. Ahora se reclama se cancele la concesión a TBA pero la solución es mucho más compleja y abarcadora que la simple medida de rescisión de un contrato que, sin causales de fuste, podría implicar un costo mayor que el beneficio que se busca por el reclamo judicial que la concesionaria pudiera hacer ante una medida que no tenga el sustento adecuado.

Con la base de la ley del 2008, se estaban tomando medidas que se encontraban en plena ejecución, como ser el soterramiento de la línea del Sarmiento que tiene un costo de 2700 millones de dólares y la implementación del uso de la tarjeta SUBE para re direccionar los subsidios de las empresa a los consumidores. EL presupuesto del presente año cuenta con una previsión de gasto de 12.000 millones de pesos, el más alto de la historia, sólo para trenes. De esos 12 mil millones la mitad se gastarán en obras. El resto es para seguir manteniendo el costo del transporte para el pueblo como el más bajo del mundo. Es decir, no es cierto que no se estaba haciendo nada. Y también es cierto que la entrada en vigencia de la tarjeta SUBE implicaba un sinceramiento absoluto de las cantidades que se girarían a los concesionarios por pasajeros transportados reales y no pasibles de un dibujo. Es lo que se denomina ingreso salarial indirecto, que mucho sirvió para reactivar la economía en tanto permitía a los que recuperaban el trabajo  llegar a sus lugares aunque, obvio es decirlo, no de la mejor manera, esa que hoy se reclama deberá formar parte de la solución que sobrevendrá a la tragedia.

No perdamos de vista que el país continúa, la vida sigue y la memoria de las víctimas deberá ser honrada con una nueva política que le de solución al transporte. Superaremos el “golpe” del estrago ferroviario y veremos que todo lo demás sigue igual o mejor y por mucho que chillen las ratas de albañal que pretenden sacar provecho político de la tragedia, nada cambiará el actual curso de las cosas. Hacerse responsable y hacerse cargo es la marca registrada “K”, que ha venido reparando faltas y transformando carencias en derechos desde su asunción, por lo que no hay porque dudar de la capacidad transformadora de nuestra presidenta que esta vez, como en todas las anteriores, respaldada en el 54%, pondrá las cosas en su lugar y ofrecerá trabajo, gestión y compromiso militante para encauzar el problema del transporte como los trabajadores merecen. La justicia deberá decir lo suyo primero para despejar alguna duda, y deslindar responsabilidades.
 Nunca más atinado que ahora lo del NUNCA MENOS.
Así, gritándolo por convicción: NUNCA MENOS!!!

<<< LA TRAGEDIA DE ONCE: con el dolor no se juega <<<

Festival de amarillismo en los canales que más miden cuanto más grande es la tragedia, sin pensar que cualquiera pudo haber estado allí.

Primero decir lo obvio: La acción principal del tren es avanzar, llegar a destino. Para ello arranca y frena en cada una de las estaciones de su recorrido. El tren empieza su viaje mucho antes de la estación terminal, a la que debe llegar. Lo inusual es que este accidente se produce llegando. Recorrió hasta al último centímetro del trayecto previsto, pero lo hizo a una velocidad trágica.

En cada estación anterior arrancó y frenó. En la última, justo en la última, cuando todo su pasaje estaba ya pensando en la salida, se produce el hecho fatal, la anomalía en los frenos (o humana, ya se sabrá), y el tren se detiene contra el parachoque, que está allí para eso, pero se espera que nunca sea utilizado. Y frena. Lleno de gente, la inercia hace que frene vagón contra vagón, alguno se incrusta dentro de otro, la tragedia resulta horrorasa con los cuerpos que yacen inermes entre los fierros retorcidos. Y se produce el horror que hasta este momento en que escribo arroja 49 muertos y más de 600 heridos.

A partir de ahora, ríos de tinta se escribirán buscando culpables, indicando responsables y vaya que los hay, y sus falencias dejaron 49 vidas en el camino que vieron sus sueños truncados de manera inesperada, pero sobre todo INJUSTA.

Seguramente, lo que más nos molestará serán los arribistas y conductores de cualquier tipo de emisión que súbitamente se convertirán en expertos en seguridad ferroviaria y dirijirán todos sus dardos para endilgarle la responsabilidad al gobierno, exclusivamente.
No diremos aquí que el gobierno no tiene responsabilidad alguna, pero la fatalidad no tiene rostro. Sin dudas esto haya sido evitable, y por eso el dolor es inmenso. Ya se descubrirán aspectos de mantenimiento o la carencia de, respecto de esta particular formación que indicarán cuanto de evitable pudo haber sido. Y volverá a ponerse en tela de juicio el tema de los subsidios para una empresa que maneja un servicio público tan sensible como necesario, pero que a todas luces dejaba mucho que desear.
No estamos en condiciones de sustentar un consejo o recomendación, de las tantas que se van a arrojar en estas horas, pero sin dudas el tema de la propia concesión entrará en tela de juicio y será puesta en consideración por la presidenta.
El accidente del colectivo que hace poco pasó con la barrera defectuosa en el mismo ferrocarril pero en la estación Flores que dejó 11 víctimas y más de 200 heridos está fresco.

Debe quedar perfectamente claro que el tema es serio y mucho más lo son la cantidad de víctimas evitables que la eventual codicia empresaria, el desmanejo del servicio e irresponsabilidades varias deberían de haber evitado. Es de esperar que semejante tragedia no que impune a la vez que el servicio sea conducido responsablemente y mejorado tanto como el pueblo que lo utiliza merece.

<<< Y DALE CON AMADO!!! <<<

En su nota de hoy en el clarinete, Van del Kooy vuelve a insistir con la inconsistente denuncia contra Boudou. Ni una prueba, sólo dichos y trascendidos a los que se le agregan adjetivaciones varias que evidencian la fragilidad de la maniobra.

Ya en el anterior post de este humilde blog mencionábamos el intento de demonización de los medios monopólicos contra Moreno, La Cámpora y Boudou. La nota de Van del Kooy, repite e insiste con la maniobra aviesa del multimedios. Están sembrando desde ahora lo que para ellos resulta importantísimo, como es quitarle continuidad a la conducción del proyecto.

Hay que llegar al final de la nota para comprender esto último, ya que el autor lo dice, porque no lo puede ocultar, ni siquiera disimular. Menciona la opción de la continuidad con la que la propia Cristina habría imaginado al momento de designarlo, habida cuenta de la imposibilidad de renovar otro mandato que la constitución le impone.

Como decíamos, no existe ni una sola prueba. Es simplemente la presunción de que el vicepresidente hubiera influido en la designación de una determinada empresa para la impresión de los billetes de 100 pesos. Producto del malestar que habría en el gobierno contra Boudou, se menciona la renuncia de un director que sería su amigo, sin tener en cuenta el comunicado oficial del propio Banco Central, que consignó lo siguiente:
La entidad que conduce Marcó del Pont emitió un breve comunicado con la información del caso. “Ante informaciones falsas publicadas por distintos medios, el Banco Central de la República Argentina hace saber que el gerente general de la institución, Benigno Vélez, renunció a su cargo porque será designado en el ámbito de otra jurisdicción del gobierno nacional.”
En su comunicado difundido ayer, la entidad precisó: “Informamos que las decisiones sobre el proceso de impresión de papel moneda no son resorte de la gerencia general del BCRA sino del Directorio de la institución”. De esta manera, la entidad buscó aclarar que Vélez no tenía peso para recomendar a la ex Ciccone Calcográfica para que se hiciera cargo de la impresión de billetes.
De más está decir que en su nota de hoy, el autor IGNORA los comunicads de la entidad bancaria, que desmienten sus presunciones.

Invariablemente, en cada oportunidad en que usted, amigo lector, lea o vea la noticia en alguno de lo medios del monopolio que la reproducen, escuchará que la magnitud del negocio era de 50 millones de dólares. Siempre. Nunca se olvidan de repetir la cifra involucrada, a pagar por la impresión de 600 millones de billetes.
Pues bien, ni siquiera han reparado o tenido la delicadeza de hacer la cuenta: 50M / 600M = 0.08333, es decir 8,3 centavos de dolar por billete, o sea unos 40 centavos. Quizás sea por eso que también repiten que son billetes de cien porque de hacer esta cuenta, el costo de impresión de 40 centavos por cada billete de cien parece poco, pero resulta que el mismo costo lo tendrían los billetes de las otras denominaciones, teniendo en cuenta la utilización de igual papel y medidas de seguridad equivalentes, con lo cual, un billete de 2 pesos tendría de costo el 20% de su valor, lo que no parece razonable.
Ocurre que para que la noticia tenga una cierta verosimilitud, repiten que el escándalo se debe a los “llamativos sobreprecios”. Y listo, nada más que agregar. Tarea cumplida. Le ponemos el sayo de traficante de influencias en un caso de corrupción con pérdida de recursos del estado por costos inflados para favorecer a los amigos. Y de paso decimos que mala suerte tine la presidenta con sus vice-presidentes. No sin antes aclarar que, en este caso, la culpa es toda de ella, porque fue quien lo eligió.

Salpicamos la nota con intrigas entre la titular del central y el vicepresidente, condimentamos con elucubraciones del tipo que Máximo y Zanini están enojados, inventamos algunos dichos que corroboren el relato y clink caja, Magnetto nos paga agradecido. Es muy triste que la función de editorialista del todavía principal diario deba ser sostenida con semejante cúmulo de bajezas.

Todo esto viene a cuento de la perenne confusión con la que todavía les cuesta encontrarle sentido a la realidad que los golpea todos los días, tan distante del país infernal en el que nos quieren hacer creer que estamos. Increíbles esfuerzos hacen para asociar la idea de la sintonía fina con ajuste, sin poder corroborarlo con nada, excepto el terrible aumento del subte de mugrizio al 125% que les interesa ocultar.

Mientras tanto, el gobierno se encuentra inmerso en una pelea inmensa con los factores de poder real, (de la que pronto daremos cuenta en nuestro próxima nota) intentando preservar recursos que se generan en nuestro país, de manera de sostener el crecimiento, el consumo, la generación de empleo y los superávits gemelos que son la marca registrada K que propició el 54%.

<<< MORENO, BOUDOU Y LA CAMPORA SON LOS OBJETIVOS <<<

Una aproximación de lo que uno supone es la actitud para armar el relato de dudas y malos augurios de las plumas del clarinete y su socio número 1 La Nación y de su socio bobo Perfil.

Tienen algunas premisas que se deben cumplir siempre:

  1. Nada de lo que hace el gobierno está bien.
  2. En caso de interpretar algo como positivo, siempre hay que condicionarlo con un “pero” de connotación contraria.
  3. Todo evento que se comente debe ser desde el punto de vista negativo y lo malo no es casual sino que se hace mal porque quienes lo hacen son malos.
  4. Es imprescindible conectar episodios sin relación alguna para resaltar lo negativo de ambos.
  5. Siempre se debe decir casi como coloquialmente, como al pasar, pero sin que quede margen de duda, que si algo no está mal es sólo una cuestión de tiempo, porque ya estará mal.
  6. En el mismo tono coloquial se deben elaborar premisas falsas o inventadas para terminar inexorablemente efectuando conclusiones falsas, al margen del tema, por lo que sea.
  7. Siempre se debe establecer una posición de embestido y atacado, es decir, de víctima.  Así, si el vice-presidente aparece en público con una remera en que se lee CLARIN MIENTE, eso es un ataque a los medios y la libertad de prensa y nunca una demostración cotidiana que surge de la lectura del diario.
  8. Ante todo tema de índole nacional, la postura correcta es siempre, debe ser siempre, la contraria a la asumida por el gobierno y dejar claro que el contraste es entre lo que está bien y lo que está mal, dejando por sentado que lo que está mal es siempre lo que proviene del gobierno. De esa forma, hasta en un tema de profundo calado nacional como es Malvinas, la correcta postura del gobierno nunca puede ser reconocida como acertada, al punto en que para ello hasta se tome como propia la posición de los colonialistas británicos.
  9. Ante la presencia de un hecho problemático, debe potenciarse la visión negativa y ante la ausencia del hecho se lo inventa. El objetivo es que siempre haya tema o hecho negativo.
  10. Es imprescindible mantener vigente el accionar negativo de quienes son definidos como “los peores” del gobierno hasta el punto de demonizarlos. Es lo que hacen permanentemente con Moreno, ahora también con Boudou y por supuesto con La Cámpora, a quienes básicamente se los acusa de algo terrible, son jóvenes.

En función de esas premisas, el paso siguiente en la elaboración del relato consiste en preguntarse lo siguiente: De lo ocurrido en los últimos días, ¿cual es la peor visión posible que puedo plasmar en mi nota? Sin apartarse de las premisas y de la auto-imposición de encontrar dicho perfil negativo, acometo en la elaboración de argumentos retorcidos, y siempre promulgo el mal asociado al accionar del gobierno ya sea por acción u omisión.

De esta manera, de la lectura de los editorialistas de los mencionados pasquines, NUNCA hay algo digno de mención por la positiva. Cuando pudiera parecer que algo es positivo en todo caso debe acentuarse o inferirse que igualmente algo falta, aunque la falta sea inmensamente inferior en términos cualitativos o cuantitativos. Lo que importa es dejar en claro que siempre falta, que todo está mal y cuando no lo está, se lo tergiversa al punto de que resulte insatisfactorio.

Para los pasquines y sus dueños el propio paso del tiempo es una mala noticia. Se entiende. Culminó la feria Judicial, sus señorías vuelven a sus asuntos, es decir, a los expedientes y causas que la sociedad aguarda que avancen y prosperen en la búsqueda de justicia y el inicio de sesiones parlamentarias se acerca. En los próximos días, en las siguientes semanas, tienen las peores expectativas porque cualquier avance de las muchas causas que los tienen en el banquillo de los acusados puede depararles malas noticias. Causa Papel Prensa, Ley de Medios y su art. 161, resoluciones gubernamentales incumplidas sostenidas por cautelares que preservan, por ahora, sus intereses, están todas en la larga lista de preocupaciones de los directivos, algunos de ellos en riesgo de perder su libertad. No es para menos entonces que accionen alocadamente, sin estrategia, sin coherencia, sin importarles la verdad, sino solamente mantener sus privilegios y cuidar sus intereses.

También está claro que por mucho que lo nieguen, ante la confusión todavía imperante en las filas de los partidos por fuera de la coalición gobernante, los medios monopólicos ejercen la jefatura indiscutida de la oposición. Es desde el ejercicio de ese rol que deben mantener la constante visión negativa del acontecer nacional. Por eso castigaron duramente a quienes asistieron a la convocatoria presidencial por el tema Malvinas ya que, dijeron, estuvieron de aplaudidores de la presidenta, sin que se los consultara para nada, y sin que hubiera anuncios que justificaran la convocatoria. Hay una editorialista dominical, mujer ella, que escribe con un odio respecto de la presidenta que es un caso digno de diván. “La teatralización de Cristina” tituló en su columna al domingo siguiente, y destiló una serie de descalificaciones, intentando siempre dejar en claro que la presidenta no ejerce el mandato popular sino que actúa. No defiende los intereses del pueblo sino que atenta contra las instituciones a las que utiliza en su propio beneficio personal, olvidando la cantidad enorme de problemas que hay y que habrá, en tanto continúe sin modificar su rumbo.

El ataque sistemático desde hace años al Sec. de Comercio  Guillermo Moreno encontró en la sustitución de importaciones otro elemento para continuar el proceso de demonización en el que están abocados. Si una sola de las cuestiones que los pasquines adjudican como error de Moreno fuera cierta, la presidenta ya lo hubiera remplazado. Pero está allí por eficiente e incorruptible y a los pasquines les resulta incómodo a la vez que inaceptable. Y no hay que perder de vista que Clarín y Nación no le van a perdonar nunca que Moreno encabezó el equipo que hizo la investigación que terminó en el informe Papel Prensa, la verdad, que dio base a la presentación judicial que anunció la presidenta en su histórico discurso. El recordado discurso que mereció aquél comentario tan sagaz de Lanata, cuando afirmó: La presidenta de la Nación estuvo ayer hablando por cadena Nacional durante más de 40 minutos de algo que pasó hace 35 años!

 

 
 

También es Moreno quien desde su secretaría fija la tarifa que debería cobrar Cablevisión por el servicio de cable, tarifa que Clarín ignora, para variar, amparado en cautelares que han sido ya revocadas y que pronto tendrá definición judicial. En caso de confirmarse la vigencia y potestad de dicha secretaría en regular la aplicación tarifaria, estamos hablando de un monto de dinero realmente importante que Cablevisión deberá devolver a sus clientes o, en su defecto, dejar de cobrar al mes siguiente. Esto es de resolución inminente o al menos se espera una pronta resolución, aunque ya sabemos que permeable resulta la justicia a la voluntad e intereses del clarinete.

Todas las reparticiones del gobierno cuentan con funcionarios de La Cámpora que acceden al estado de la mano de la presidenta a los efectos de poder sostener el modelo vigente, a la vez que acumulan una experiencia importantísima en la gestión concreta y real del manejo de la cosa pública. La capacitación de una generación nueva que se ha volcado a la política desde una concepción progresista y que viene a sostener desde el estado el proyecto de inclusión encabezado por Cristina. La demonización de esta generación sembrando sospechas constantes a su corrupto accionar son el objetivo demonizador de los medios hegemónicos que ven y entienden que esta generación de jóvenes que se capacita, conformará un núcleo duro de gestión que le servirá a la Nación por mucho tiempo y, además, remplazarán definitivamente a los sumisos tecnócratas  que ellos acostumbraban a vapulear desde sus páginas para obtener privilegios en defensa de sus intereses.  

Y el último objetivo de la demonización se llama Boudou. Habrá páginas y cantidad de notas vapuleándolo sin pruebas, pero dejando bien claro el oscuro de su accionar, con su capitalismo de amigos que ahuyenta inversiones porque desde el estado, el vicepresidente auspicia a una cofradía de empresarios conocidos desde su juventud que hacen extraordinarios negocios. Y entonces allí está el tema de los billetes y la empresa que los imprime y siempre, siempre repiten el monto de la operación que puede tener una ganancia de 50 millones de dólares. Este monto es la quinta parte del negocio que el grupo Clarín firmó con su protegido Macri por la provisión de computadoras, pero el punto es ensuciar a quien podría ser una opción de continuidad del proyecto vigente, habida cuenta de la imposibilidad constitucional por parte de la presidenta de presentarse a otro período. No importa que nada de todo esto sea verdad. El daño ya estará hecho y luego dirán lo que ya insinúan, las pruebas abundaban pero no hubo un fiscal que fuera valiente y presentara la denuncia de oficio.

Ese es todavía uno de los peligros, el poder difamatorio con el que todavía cuentan estos medios que tomados de la mano, y desde todas sus voces y canales, operan repitiendo mentiras y denuncias infundadas que al cabo tienen como único objetivo ensuciar y sembrar dudas sobre  personas públicas que actúan sin temerle a su accionar, e impulsan políticas que afectan sus intereses.

 

LA INDEPENDENCIA DE UN JUEZ

 Por E. Raúl Zaffaroni *

Los jueces deben ser independientes, o sea, estar protegidos de los factores de poder, sean de la naturaleza que fuesen. Esa independencia externa les posibilita el ejercicio de su función, decidiendo conforme a su comprensión del derecho que, como es sabido, no es única ni unívoca. Si bien hay cuestiones de única solución, éstas no son las más delicadas, en las que pesa la cosmovisión que tenga cada intérprete del derecho. Se sabe que en el campo de la discusión jurídica, no es lo mismo un juez conservador que uno liberal.

Pero esta independencia externa no basta para garantizar la función judicial, pues el juez no puede decidir conforme a su entendimiento del derecho si no goza de independencia interna dentro del propio Poder Judicial.

Una judicatura bien organizada, en el marco de un Estado de derecho, sólo logra la imparcialidad cuando se garantiza el pluralismo ideológico, o sea, cuando sus integrantes tienen diferentes concepciones y consiguientes interpretaciones del derecho. No hay otra imparcialidad posible, porque como bien decía Carnelutti, los humanos no podemos ser imparciales porque todos somos parte. El juez es un ser humano, con su sistema de ideas y preferencias, su propia concepción del mundo y su consiguiente interpretación del derecho.

Una judicatura democrática debe garantizar el pluralismo en el entendimiento del derecho y, por tanto, el debate interno. Lo contrario es suponer que hay Übermenschen, superhumanos, que están más allá de los valores, y por suerte éstos no existen, o los pocos que existen están bajo tratamiento psiquiátrico.

Para garantizar el pluralismo como condición de imparcialidad democrática, el juez debe gozar de independencia interna, es decir, de garantías ante los propios cuerpos colegiados de la judicatura.

Un Poder Judicial no es una corporación vertical ni mucho menos. Es sabia la disposición de la Constitución italiana, que dispone que no hay jerarquías entre los jueces, sino únicamente diferencia de competencias. Tan juez lo es el del tribunal de última instancia como el de primera. La pluralidad de instancias sirve para hacer prevalecer la decisión de los jueces del cuerpo plural, pero éstos no pueden impartirles órdenes a los de primera instancia en cuanto al modo de decidir en derecho, pues son tan jueces como ellos. Si sus decisiones no coinciden con las de los jueces de instancias menores, lo que deben hacer es revocar lo decidido.

El modelo de Poder Judicial corporativo, donde no hay independencia interna, hace que los cuerpos colegiados supremos consideren a los otros jueces como sus subordinados o amanuenses, que deben repetir sólo lo que éstos deciden.

El origen del modelo judicial corporativo es napoleónico y cundió por toda Europa en el siglo XIX, hasta su desprestigio político en el siglo XX, porque los jueces alemanes no se inmutaron cuando se separó a los jueces judíos, los franceses en masa juraron fidelidad al gobierno de Vichy, los italianos siguieron funcionando sin problema bajo el fascismo y los españoles y portugueses bajo el franquismo y el salazarismo.

 

Más allá de todas las consideraciones que merezca el caso Garzón en cuanto a intencionalidad ideológica y cualquiera que sea la simpatía o antipatía que despierte su conducta, lo cierto es que la condena del Supremo español representa un peligro para todos los jueces del mundo, por el ejemplo de autoritarismo y verticalismo interno que pone de manifiesto.

La intolerancia de un cuerpo supremo a los criterios dispares de los jueces de primera instancia revela una decisión que pone fin a la independencia interna de los jueces y consagra una dictadura de los órganos supremos.

El caso Garzón no es un juicio a un juez, sino una agresión incalificable a la independencia interna de los jueces y una regresión al modelo napoleónico de verticalismo interno corporativista, incompatible con una magistratura democrática.

Cualquier juez del mundo, ante semejante ejemplo, puede pensar qué le puede suceder a él, mucho menos conocido públicamente. Es un peligroso mensaje a los jóvenes, de carácter disciplinarista, autoritario, vertical, que busca asegurar un pensamiento único dentro de una judicatura.

No olvidemos que el juez de primera instancia tiene mucho poder inmediato, pero decide en soledad, lo que lo hace más vulnerable al temor que le puede infundir un cuerpo supremo que pierde su camino y olvida que su función es precisamente la de garantizar la independencia interna, sin perjuicio de la responsabilidad que le incumbe de corregir lo que no comparte en una instancia definitiva.

El daño que esto provoca a la independencia judicial es enorme. El ejemplo puede cundir. La sensación de poder que deriva de un sitial en el cuerpo supremo de cualquier país puede sentirse estimulada con semejante decisión aberrante. En particular puede suceder en Europa, donde se avecinan conflictos serios y difíciles. Otros cuerpos supremos pueden verse tentados de desviar su competencia y confundir ésta con una jerarquización corporativa. La publicidad mundial del caso puede facilitar la confusión de competencia con superioridad jerárquica.

La importancia de la independencia interna es fundamental. La violación de la independencia externa es escandalosa pero esporádica, en tanto que el desconocimiento de la independencia interna se sufre cotidianamente y en cualquier caso, abre las puertas a todos los vicios burocráticos, las insidias y las habladurías, la hipocresía y el servilismo al pretendido superior, los jueces pierden ciudadanía para pasar a la condición de súbditos sumisos del cuerpo máximo.

Ante este avance contra la independencia interna de los jueces, sea cual fuere el juicio personal acerca del juez Garzón, de sus ideas y de su conducta, los jueces del mundo no pueden quedar callados, pues el silencio implica serruchar la rama en que todos están sentados.

* Ministro de la Corte Suprema de la Nación de la Rep. Argentina

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