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Nisman ya se fue y de abajo surge AXEL – MAXIMO

EXCLUSIVO:
Cantidad de cosas pasaron desde la nota anterior, incluyendo 2 manifestaciones imponentes que contradicen el declamado por inexistente “fin de ciclo”. Quizás por eso he demorado en escribir algo: es que nos estuvimos viendo, estuvimos en contacto.

Sepan disculpar, pero tengo que repasar el tema Nisman.

  1. Nisman pasó 17 años en la causa AMIA. Diez de esos años, lo hizo al frente de la UFI AMIA, con 45 personas a cargo, incluyendo en la nómina a los 8 gatos acompañantes de eventos y viajes y Lagomarsino.
  2. Tenía un presupuesto de 36 millones anuales. Es decir 3 millones de pesos mensuales para investigar. Leíste bien, 3 palitos mensuales.
  3. Un lujo que más de cuatro fiscales o jueces del país quisieran, aunque sea tener el 10 % de esos recursos.
  4. Nisman, instruyó la causa por encubrimiento del atentado a la AMIA. Es la causa que este año, supuestamente a mitad de año, debe ser elevada a juicio oral.
  5. Esa causa está en manos del juez Ariel Lijo, que venía arrullándola en su despacho de Comodoro Py desde hace más de 4 años.
  6. Es la causa donde están acusados por encubrir el atentado: el ex juez de la servilleta de Corach; Juan José Galeano, el ex comisario de la Federal Jorge Fino Palacios; el presidente del Tribunal de Casación Bonaerense, Federico Domínguez, los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia y el ex jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado Hugo Anzorreguy entre otros.
  7. La ex jueza Riva Aramayo, (la piru) ya fallecida debería haber sido juzgada pero por obvias razones, no será de la partida.
  8. Nisman es fiscal de la causa AMIA desde 1997, y fue nombrado a pedido de José Barbaccia, quien además era amigo personal del primer fiscal de la causa Guillermo Montenegro, igual que Nisman.
  9. Guillermo Montenegro y Jorge Fino Palacios (dos chicos PRO) amedrentaron a los testigos oculares del atentado. Por eso, el primer juicio se cayó.
  10. De un modo misterioso, si se me permite la suspicacia, Guillermo Montenegro quedó exculpado en la instrucción que hizo Nisman.
  11. Tampoco tuvo sanciones cuando se hizo el 1º juicio, y tan así es, que fue nombrado juez sin que eso fuera un impedimento.
  12. Eamon Mullen y José Barbaccia al ser apartados de la causa AMIA, pusieron un estudio jurídico y siguieron vinculados a Jorge Fino Palacios en Southern Winds, y en Abbot (dos empresas involucradas en causas de narcotráfico). Eamon Mullen además fue contratado por Mauricio Macri en SBASE.
  13. Jorge Fino Palacios fue contratado por Macri para la Metropolitana y se animó a montar una red paraestatal de espionaje a pedido de su jefe.
  14. Guillermo Montenegro fue contratado por Macri, para el ministerio de Seguridad y Justicia de CABA. Nisman también fue el instructor de la causa de espionaje ilegal de Macri, Montenegro y Palacios. La que era una operación del Gobierno, te acordás? Lo decían porque el Juez fue Oyerbide y el fiscal era Nisman.  El otro Nisman, no el “héroe” que denuncia a la presidenta.
  15. Sin embargo, Montenegro otra vez quedó fuera de toda sospecha gracias a las artes encubridoras de aquel Nisman.
  16. La causa por espionaje ilegal debería haber ido a juicio oral este año. Pero una nueva pericia la posdató para el 2017. Justo como para que Mauricio Macri pueda presentarse a elecciones presidenciales sin problemas. PROCESADO, pero como ya sabemos, en la Argentina el único procesado es Boudou.
  17. Esta causa del encubrimiento necesitaba alguna cosa que la pusiera en stand by.
    ¿Y quién mejor que Nisman para meter otra denuncia por “encubrimiento” en la causa Encubrimiento?
  18. Así es que Nisman prepara el adefesio jurídico que presentó contra la presidenta, el canciller, un diputado y un dirigente social. Mucho ruido y pocas nueces.
  19. Había que armar mucho barullo para que nadie hablara de la verdadera causa del encubrimiento.
  20. Porque si alguien habla de la causa Encubrimiento, encontrarían que el juez Ariel Lijo había sido el secretario de la ex jueza Riva Aramayo. No me digas que no te suena Lijo? Si, ese!!! Pero claro, como no te ibas a acordar, el que procesó a Boudou. Ahora si, tranquilo, que bueno que te acordaste!!!
  21. Que Alfredo Lijo , el hermano del juez, había sido el auditor en los encuentros donde se entregaba el dinero a Telleldín para auto incriminarse.
    Que Jorge Fino Palacios, era socio de los fiscales Mullen y Barbaccia .
  22. Que los fiscales Mullen y Barbaccia eran socios del perito de Gendarmería Osvaldo Laborda, que fue el que certificó que el atentado se produjo con una camioneta Traffic. Que la única prueba que hay de que pudo haber habido una Traffic es un block de motor encontrado 5 días después de que se empezara a investigar al supuesto entregador de la camioneta.
  23. Que Telleldín era un reducidor de autos, y que Jorge Fino Palacios fue echado de la  Policía Federal por sus vinculaciones con una banda de reducidores de autos, la de José Sagorsky.
  24. Que el vaciamiento del Banco Mayo fue parte del encubrimiento del que participaron no sólo su director Beraja sino también otros miembros directivos de la DAIA y la AMIA. Que la SIDE financió el encubrimiento.
    Ahora, hay sospechas que parte del dinero del Mayo podría haber ido a parar a las cuentas del HSBC en Ginebra-Suiza que denunció la AFIP con la data de Francia.
  25. Que la SIDE operó para encubrir el atentado y tal vez , hasta fue parte del mismo.
  26. Todo esto y mucho más, debería ponerse sobre el tapete en el juicio oral de la causa del encubrimiento previsto para este año. Quedarían al descubierto, jueces, fiscales, funcionarios y banqueros. Finalmente, se fijó la fecha de inicio del juicio para Agosto.
  27. Se expondrían una a una todas las mascaradas que se fueron montando a lo largo de estos interminables 20 años de impunidad, pero sobre todo, quedaría al descubierto que Alberto Nisman era parte del encubrimiento.
  28. Esto lo sabe Arroyo Salgado. Si no lo sabía de antes, lo sabe ahora y entonces se explica la enjundia contra la fiscal de la causa por la muerte de Nisman a la que no puede manejar y que se encamina a re caratular SUICIDIO en lugar del ansiado HOMICIDIO para el que no aparece ninguna prueba y que cuando podía confirmarse algo, (pericias tecnológicas, Junta Médica) la jueza Salgado con la Jueza Palmaghini se encargan de dilatarlo. De todas formas, hoy la fiscal se ha visto fortalecida por el último rechazo que la jueza le aplicó a la recusación de Arroyo Salgado, que luego de pedir no se mediatice la causa, acude a Mirta en su comida televisada, como el intento final de inclinar un poco en su favor la balanza.
  29. Nisman termina. La causa denunciada tiene destino de archivo y la de su muerte también, fue suicidio.

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ELECCIONES 2015

2 aspectos para señalar:
1) Una candidatura. Una fórmula de cara al futuro, UN SUEÑO -lo dejamos para el final-.
2) No se le puede regalar la bandera del CAMBIO a la oposición.

Ellos quieren detener el cambio iniciado en 2003. No puede ser que digan “es hora de cambiar” como si lo nuevo fueran ellos que en realidad quieren volver para atrás, desandar el camino de conquistas y derechos adquiridos en estos 12 años para volver a tirarnos al pasado. El cambio somos nosotros, es este proyecto vigente. La continuidad del modelo entendida como profundización y avance en alcanzar mayores grados de emancipación, inclusión e igualdad. El cambio es la continuidad para frenar la embestida mediático opositora que anticipa el proyecto del ajuste, el proyecto endeudador de reducción de derechos.

La connotación positiva de cambio como concepto es de lo que se pretenden apropiar para esconder los efectos nefastos que tuvieron y tendrán sus políticas en caso de tener la chance de volver a ejecutarlas. La verba del ingeniero procesado, candidato de las corporaciones, fue clara al adelantar que al día siguiente de su eventual asunción, anularía la restricción para compra de divisas con fines de atesoramiento, lo que despectivamente llaman “cepo”. Esa sola medida tendría implicancias nefastas para la economía ya que vaciaría al Banco Central de las reservas de divisas necesarias para afrontar los pagos al exterior que requiere nuestra industria y el aparato productivo para adquirir las importaciones que permiten su funcionamiento. Luego, para cubrir la falta de divisas se acudiría al endeudamiento y de esa forma entramos nuevamente en el círculo vicioso del sometimiento a las políticas de ajuste ya que los organismos que prestan condicionan las políticas nacionales y lo primero que exigen es ajuste del gasto público y disminución de los costos laborales. Eso, dicho en criollo para que todo el mundo entienda, significa disminución de salarios y despidos masivos, con la consecuente limitación de la obra pública y el grado de incidencia que como factor vigorizante del funcionamiento de la economía esta tiene. No quiero seguir describiendo las consecuencias que esa  medida tendría porque no vale la pena estar atemorizando, pero si hay que tomar plena conciencia de los peligros que implica la candidatura del ingeniero 2 veces procesado.

Una medida que es producto de la ideología de mercado liberando el dólar, es suficiente para generar el descalabro de todas las variables que hoy se encuentran estables en la economía. Hay que estar muy atentos, y no hay que bajar la guardia, porque están agazapados esperando una distracción para volver a llevarse puesta a la Argentina.

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LA FÓRMULA  SOÑADA.

El final prometido para humildemente proponer una fórmula de gobierno, podría empezar así: Había una vez . . . como se iniciaban los cuentitos de chicos pero el “chiquito” ya es grande, ya demostró sus cualidades, ya mostró la madera de la que está hecho, ya demostró su capacidad para capear los temporales y resistir las presiones, ya demostró la estirpe emancipadora con la que enfrentó a lo más rancio pero a la vez brutal de la derecha financiera mundial como son los fondos buitre y el otro, el pibe compañero es primero que nada eso, el compañero que con toda humildad, desde un estadio nos decía que SUS compañeros eran mejores que él, y que siendo portador de un apellido que es sinónimo de inclusión y bienestar, nos gritó que no había apellidos ilustres a quienes seguir sino que hay que perseguir ideales, un proyecto colectivo que nos abarque a todos para poder seguir avanzando en la construcción de la Argentina que todos soñamos.

Por eso desde este humilde blog proponemos Axel KICILLOF Presidente – Máximo KIRCHNER Vice.

El cuadro se completaría con la presidenta encabezando la lista de legisladores al ParlaSur.
Tanto la idea de Cristina al Mercosur como la de Kicillof presidente no será novedad para los que suelen visitar este sitio y ya fueron expresadas con anterioridad. Con todo, hoy tienen mucha mayor significancia.

Desde mi personal experiencia, por conversar con todo el mundo respecto de esta cuestión que domina todos los encuentros de militancia como tema excluyente, se respeta a todos los candidatos que se han postulado pero es evidente que ninguno reúne el consenso que si tiene la presidenta, y los gustos y preferencias se dispersan.

Si coincidimos en que hay que definir y converger en una sola candidatura que enfrente en las PASO al pre-candidato que, dicen, encabeza las encuestas, es decir Scioli, el único que salda la discusión y se contrapone a la dispersión de apoyos a distintas candidaturas, ese es nuestro ministro de economía que, sin ninguna duda, expresa el pensamiento de la presidenta y es garantía de continuidad del modelo, sin flaquezas ni retrocesos de ningún tipo.  Si a eso le sumamos en el segundo lugar al hijo de la presidenta, que es lo más parecido a la conjunción de Néstor y Cristina pero que claramente es Máximo, y ha dado claras muestras de capacidad de liderazgo y construcción política, entonces la dispersión es historia y de esa forma podremos competir en las PASO con un éxito casi asegurado.

Por supuesto que no hay que excluir a nadie, al contrario, se debe efectuar una convocatoria de UNIDOS Y ORGANIZADOS para que todas las agrupaciones que allí convergen adopten el criterio de involucrar a todos y salir a la cancha a militar la continuidad del proyecto. Kicillof-Kirchner debe ser La Fórmula que proponga UNIDOS Y ORGANIZADOS, las candidaturas que hacen realidad eso de que el candidato es el proyecto. Ellos, los 2 son EL PROYECTO. Ellos son, sin duda, la mejor expresión y la mayor garantía de la continuidad del modelo.

Quedan muchos casilleros que llenar en las provincias y en todas las listas pero a partir de estas definiciones, con esto acordado y asumido, el resto es cuestión de humildad y predisposición para encarar una negociación que debe incluir y conformar a todos, de la que surja un espíritu militante que sea capaz de transformar este sueño en realidad.

Muchos de nosotros nunca habíamos soñado poder ser testigos de lo que se ha hecho del 2003 a estos días. Pensábamos que no tendríamos vida para ver todo lo que se ha realizado. Todo este cúmulo de alegrías y realizaciones, en algún momento, alguna vez fue el sueño de alguien que supo interpretar la importancia de la hora, y la trascendencia del momento. Seguramente algunos habrán creído que era imposible, otros habrán pensado que había que intentarlo. La realidad nos indica que el proceso de inclusión necesita seguir adelante y para ello debemos elegir a los que consideremos los mejores para llevarlo a cabo. La historia nos pone un desafío por delante y tenemos que poder transformar el sueño en algo palpable. Tenemos que hacernos cargo de la historia y responsabilizarnos por el futuro. Depende de nosotros hacerlo realidad, como cuando ese flaco y queridísimo presidente se dirigió al general que comandaba el ejército y delante del cuadro del genocida le dijo PROCEDA!

Entonces, que esperamos?: PROCEDAMOS!

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CARTA ABIERTA N°18 – Entre el texto y la sangre

Carta Abierta 18 

Entre el texto y la sangre

I

Un hecho de profunda e inusitada gravedad ha alterado la vida política del país que, en su sustancia última, puede revelar el modo en que los llamados Servicios de Información afectan todas las instancias de la institucionalidad democrática de la nación, sus estructuras jurídicas y políticas republicanas y el complejo comunicacional globalizado. Servicios de Informaciones, que además, se ligan ostensiblemente -hasta lo que la simple mirada pública puede conjeturar- con las agencias de inteligencia de los Estados Unidos y sus países asociados. No influyen sólo por el poder de su clandestinidad en la esfera pública, sino porque toda una manera de emplear el lenguaje y los conceptos políticos -en medios de comunicación, círculos financieros, partidos políticos- toma su impulso de la idea de “fuente”, “operación”, “filtración”, “apriete”, “rumor”, “seguimiento”, “pinchadura”, etc. El propio concepto de información recubre todo esto, tanto desde una operación de amígdalas hasta tomar cuerpo humano como indicador de una semiología del terror.

En verdad, gran parte de lo grave que ocurre ya está inscripto en nuestro lenguaje cotidiano y en la lengua comunicacional de la época. Por otro lado, la trama geopolítica de los servicios mundiales, en las radiaciones que emergen del más connotado, la Central de Inteligencia Norteamericana, sus anexos o sucursales en países de todo el mundo, introducen variantes de acción, a veces deliberadamente contradictorias entre sí, poniendo en crisis el clásico concepto de autodeliberación de la ciudadanía y, entre tantas otras cosas, afirmando el “cui buono”, famoso interrogante que falazmente lleva las responsabilidades hacia quienes supuestamente “se benefician” de un crimen. Se dice en los medios relacionados con estas Agencias internacionales que, cualquiera sea el resultado de las investigaciones sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman -asesinato, suicidio inducido o suicidio-, ninguno podrá “favorecer al gobierno pues la gente cree en asesinato”. De tales razonamientos surge la idea de “verdad” de los Servicios de Informaciones. En cambio, lejos de esta noción de verdad construida como la eficacia de un mero efecto, se halla la verdad yacente en las ruinas de la historia, que es preciso develar. Fuimos contemporáneos de atentados que, articulados con fuertes poderes fundados en el secreto de los Estados y sus bóvedas ocultas, eran sumergidos bajo sucesivas capas de operaciones obedientes a la turbia realidad de una época que vive en el abismo de lo indecible de los muertos sin sepultura, los anónimos sacrificados y el sinsentido de las masacres. Si la política prosiguió sus vicisitudes sobre esas superficies agrietadas, es hora de pensar de nuevo el origen de lo público y de la palabra encarnada  en la historia y no en el pronóstico de las agencias de asesoría, informaciones y diseño de campañas.

La muerte del Fiscal Nisman ha sumido en un extendido estupor a la población, al gobierno y a todas las fuerzas sociales y políticas. Esta muerte, que es imperativo investigar con rigor y premura, debe ser tomada en primer lugar con un sentimiento de congoja cívica, pues se ensombrece la vida pública al par que lleva un indefinible dolor a la familia del fallecido. El Fiscal condensaba las maniobras completas de los servicios secretos mundiales de un modo que para él se tornaba insoportable, con situaciones que tal vez lo consternaban, que irían a superarlo y a encerrarlo en el enredo de complejísimas claves nunca descifradas. El particular dramatismo que tiene esta muerte, pues sus autores no son conocidos ni es posible descartar un suicidio, agrava el sentimiento de incertidumbre y miedo que desata, y por consiguiente los errores políticos que se manifiestan al interpretarlo. El Fiscal Nisman iba a presentarse a ampliar su inusitada denuncia por “encubrimiento”, en una comisión del Congreso, contra la Presidenta de la República, a la que atribuía la participación en un supuesto “plan criminal”, expresión que ya se utilizara en el Juicio a las Juntas en la época de Alfonsín, increíble acusación que trasponía un hecho en otro totalmente heterogéneo y contrario, que el vocabulario del republicano esencial -figura que, podemos imaginar, vive en la conciencia de todo fiscal- por razones obvias, nunca debió haber permitido.

Hubo textos y sangre. Todo ello abarcó los capítulos que siguieron al extraño e incongruente escrito de Nisman; el aluvión comunicacional afín al relato policial en todos sus géneros y la extraña foto que él mismo envía con sus folios y marcadores. Estos hechos obligan a la lectura y a la relectura de textos e imágenes, porque son las escrituras de la culpa y de la sangre. Descifrar correctamente equivale a restañar el horizonte democrático herido. Por la importancia del tema -es una muerte política, pues si nadie puede morir la muerte de otro y toda muerte es un gemido callado de la humanidad, ésta, como muchas otras, llevaba un indescifrado mensaje-, su muerte, decimos, ha sido interpretada con una catarata de opiniones que inspiraban sus fundamentos en especulaciones nómades y en general basadas en las posiciones previas, que con mayores o menores matices de prejuicio, ya estaban presentes en cada enfoque o estocada que se le enviaba a diario al gobierno en los períodos previos a la muerte del Fiscal. La atroz simplificación a la que está sometida la vida política argentina creyó encontrar en este abominable hecho la piedra filosofal de la enajenación final del gobierno. Pero las cosas no son ni nunca fueron tan simples. Quienes suponían que el informe Nisman -asombrosamente desprolijo, con huellas de inédita improvisación y carencia de pruebas substituidas por rápidas conjeturas de cuño folletinesco-, iba a demostrar una verdad contundente contra el gobierno -el denominado “encubrimiento” de la Presidenta y el Canciller sobre la responsabilidad de Irán en el atentado a la  AMIA-, de inmediato lanzaron la hipótesis de un asesinato, y como en las peores intrigas teatrales imaginaron a la Presidenta dando órdenes letales en la oscuridad de su despacho.

Imágenes parecidas a ésta surgieron con fuerza en las escuálidas marchas que se hicieron al otro día de la muerte que paralizó al país. Eran mostradas con insistente deleite por los medios de comunicación, que comenzaron así su tarea en este nuevo tema de peligrosísimas implicancias. Lo principal estaba dicho en esos rústicos carteles callejeros, que núcleos específicos de personas mostraban en Plaza de Mayo con irresponsabilidad vertiginosa, basados como siempre en estipuladas injurias, inspiradas en una matemática cruel:  gobierno, igual a homicidio, igual a terror, igual a la república deshonrada, igual a sangre. Estas ecuaciones que surgen de los suburbios de las conciencias más extraviadas, se sacan del manual de estilo oficial de la época, que puede abarcar tanto al taxista como al especialista en ciencias políticas. Es el que está escrito por los servicios de informaciones de la globalización, con sus bestsellers sobre las hecatombes a las que conducirían los gobiernos atípicos -como ahora el de Grecia- por estar al margen del recetario de dominios ostensibles que se quieren imponer, como si la muerte de Nisman fuera un terremoto ordenado por dioses de las tinieblas, que el orden comunicacional mundial -incluidos los medios principales de Estados Unidos o de España- ya tiene catalogado como un tema donde debe intervenir alguna “Comisión Internacional” para que nos salve de una tiranía. Como todo crimen espectacular en el seno de una gran tensión histórica (la geopolítica mundial, los atentados a las instituciones judías, cuya extrema trascendencia permanecía latente, con tropiezos en su esclarecimiento que son responsabilidad de muchos), ha desatado un nudo terrible y soterrado, del cual sale toda clase de voces, desde las más juiciosas a las más insensatas, pero cada una con su efusión característica, rechazando ver lo evidente en nombre de la fantasmagoría que como antecedente cada uno adoptó en su conciencia. Eligen ser cautivos de lo lúgubre. ¡Qué fácil se asocia a la máxima autoridad del país a un asesinato! Sin embargo, hubiera sido y sigue siendo más fácil indagar la multiplicidad de textos que este inaudito episodio ha generado.

Pero los pergaminos donde están escritas las equivalencias como las que mencionamos -los primeros textos: la presidente es la responsable-, son carteles que alguien escribe y que la televisión de masas enfoca con deleite visual.  Quedaba lanzada esta hipótesis con octavillas rústicas, en plena Plaza de Mayo, por ciudadanos anónimos, imaginemos que tomados por las facilidades que todo el mundo tiene derecho a concederse a sí mismo para desatar sus más infaustas entelequias. La hipótesis era viciada e indigna. Pero esencial para los que después debían mellarla, esculpirla, darle textos extraídos del moralismo de sacristanes que escriben por metro cuadrado la égloga de desestabilización, el padrenuestro de la república mancillada que exige cruzadas urgentes de purificación y el llanto narcisista del poeta de la redención fúnebre. Estaba pendiente la tarea de construir el texto que rodease, puliese, le diera esmeril adecuado a la ecuación que era la matriz generadora de todo lo que se iba a decir de manera cifrada. Cientos de escritos sudorosos de respetabilidad y señorío, avizorando lo que tan contundente y lamentablemente  vio el médico de la prepaga -ese drama lamentable que nos atraviesa a todos en la forma de un charco de sangre- se dispusieron a atribuirle autor y darle responsabilidades inapelables en las toscas pancartas, por eso mismo absurdamente creíbles por el sector de la población más desprotegido de conciencia crítica. Está bien: no otra  cosa que la responsabilidad es lo que se discute en la Argentina. El justo texto de la trágica sangre derramada. Y siempre fue así. Las tesis sobre la responsabilidad institucional no deben obnubilar la reflexión sobre la responsabilidad de la compleja lengua social del vituperio que hoy se habla, la degradación ostensible del lenguaje público en los medios informativos de masas, el montaje espurio de imágenes, y el nivel elevado de lógicas conspirativas y acciones secretas con que se manejan los órdenes empresariales, financieros, comunicacionales y políticos.

II

De la sangre a los textos hubo que recorrer un camino. El relleno irresponsable de los signos directos de la culpa estaría a cargo de experimentados libretistas, quienes debían invocar con sacrosanta rutina a las mafias gubernamentales, a la pérdida de la república, al insoportable vilipendio de las instituciones, a la asfixia dictatorial que se estaba viviendo, a la indiferencia ética hacia una muerte, a comportamientos insensibles frente un posible asesinato, a la Constitución arrojada al sumidero público, todo lo cual, sumado al desprecio insólito hacia un discurso presidencial que anunció una fundamental medida, muchas veces reclamada sobre la disolución y reemplazo democrático de los servicios de inteligencia, remataba en el habitual anuncio de “descomposición” final de las Instituciones. En él militaban desde los que veían un colmillo siniestro asomar desde la Casa Rosada hasta los que, aparentemente indulgentes, descartaban responsabilidades directas pero acusaban de haberse creado climas, desatendido custodias, ser ineficientes en cuidar el barrio con más cámaras de seguridad en Buenos Aires, hacer una subrepticia filmación de la llegada del fiscal a Ezeiza, o de pronunciar frases inadecuadas ante el muerto. Los oscuros pájaros de la noche salían de madrugada desde Balcarce 50 y sacudían la conciencia puntillosa de la moralina republicana impartida por los evangelios de las redes, que vigilan tanto para que nos descalcemos en los aeropuertos ante visores automáticos, como se escandalizan por hábito, en el caso de la supuesta persecución de un periodista que enseguida proclamó ufano que aumentaron en varios miles sus seguidores de Facebook.

Lanzada la magna denuncia, se estaba completando ahora lo que llamamos una acusación de “manera cifrada”. El implícito era el de un asesinato oficial, de tinte mussoliniano -se recordó el caso Matteoti- pero en el reino de la insinuación convivía tanto el autoerigido fiscal de la república que demolía todo en unas cuartillas, como el improvisado que se tomaba el trabajo de elaborar su desprecio desde las alturas de los tejidos impolutos del gorro frigio, emblema que les sirve hoy para ennoblecerse a muchos de los mismos que en el ayer no tan lejano cometieron contra él todo tipo de infidelidades y delitos. Con estas horas infinitas de comentarismo televisivo y artículos del tribuno rescatista de instituciones vejadas,  se generaba el giro de deslegitimación y deshonra progresiva de un gobierno, que simultáneamente sigue luchando para detener el ataque de las sempiternas triquiñuelas que los fondos buitre siguen elaborando en sus especializados despachos punitivos contra países que ni siquiera han balbuceado palabras anticapitalistas, sino que se oponen simplemente a la rapiña internacional.

En el momento más lóbrego del periodismo nacional,  se escriben artículos con los mil vericuetos que tiene este doloroso caso de muerte, y se analizan pequeñas incidencias con estridentes epítetos, despreciando una a una, sobre todo la más trascendental de las medidas del gobierno -el más afectado por el hecho-. Así, se dan el lujo de declarar su pánico en medio de cócteles de regocijo, y sentirse hostigados por escribir lo que nadie les impide escribir, sin dejar de declarar que viven en una feroz dictadura mientras analizan el discurso de la Presidenta como parte de un ilógico bestiario. Entonces, la medida que disuelve un odioso organismo de control social, es vista como un acto tardío, una decisión que cambiará un Servicio de Inteligencia por otro, una astucia que le entregará al Ejército la vigilancia de los ciudadanos. Actúan con la puntillosidad sarcástica de gramáticos inquisitoriales, mientras pasan por alto la metáfora bradenista que sobrevuela al país. ¿No saben ver al embajador norteamericano respaldando directamente el funeral de Alberto Nisman, mientras son pisoteadas las flores que envía la representante del Ministerio Público? Es el espectro redivivo de Braden, que toma partido con los textos wikileaks en una mano y en la otra con unas  condolencias enviadas por esa embajada a la Jefa de Fiscales de la Nación, condolencias que no salen seguramente de un alma doliente, pues siendo un gesto diplomático, no necesariamente trasunta lo que piden los rigoristas del llanto, al no distinguir la compleja relación entre el rito y la conciencia última del dolor.

Había épocas en que existían palabras fáciles para denominar estos hechos. Pero en la era del wikileaks, crónica dantesca de los rollos monásticos que escriben en secreto los copistas aplicados de los nuevos Imperios que redactan el estado del mundo, el alma indignada del buen republicano -olvidando lo que es verdaderamente una República, desde Maquiavelo hasta los brigadistas españoles-, piensa que esas palabras secretas ahora develadas vienen de un teletipo olvidado en la primera guerra mundial, en vez de ser los criptogramas que luego podrán decir a cuáles puntos específicos de la geografía mundial se lanzarán fuegos, misiles y aviones no tripulados, no precisamente con condolencias hacia su séquito de sacrificados. Con razón, a muchos les gusta la cortesía y el ritual; se entusiasman pues con la crítica sobre un eludido pésame a Nisman, cuando en verdad todo el discurso de la Presidenta fue un pésame bajo la forma de un reconocible lamento, que incluso se percibe en las ironías persistentes que están inscriptas en el carácter de su oratoria, y que sería bueno ver como síntomas de preocupación antes que de desdén. Se cierra así  la forma “cifrada” o “encriptada” de la desestabilización, o llamémosla mejor para no agravar aún más las cosas, la “metodología de la deslegitimación”, que ocupa a los opinadores de la derecha tradicional, de las derechas nuevas, y de las izquierdas que en otro momento no hubieran regalado tantas porciones de su conciencia a la moralina acrítica de la pequeña burguesía lacerando sus vestiduras. Ignoran que hay un cripto-Estado que viene de lejos y que, de una manera sobredeterminada, se dieron ahora las posibilidades de revisarlo y sacarlo a luz. La nívea camisolina de los republicanos de orfeón y monopolio no lo cree. Dice que a la vieja Secretaría de Inteligencia le va a seguir otra institución igual. En vez de analizar este estratégico problema, se distraen en chicanas como que “ahora es tarde”. ¿Pero hay fechas para los cambios sustanciales? Nadie señaló con el dedo el calendario y dijo “1789, Revolución Francesa”. Se trata ahora de que una nueva sección del Estado de esta índole, problemática en sí misma, no repita el pensamiento de  socavón que reinaba en la anterior, poniéndonos todos a discutir con más precisión los alcances de sus funciones.

III

Lanzada la acusación asombrosa de que un crimen anidaba en el Gobierno por parte de la cartelería callejera y los mensajes anónimos, restaba la tarea metódica y “presentable” de seguir agitando las aguas con mayor dosificación, y ayer protestar porque la Presidenta habló en silla de ruedas -¿victimizándose?-, hoy porque Clarín demostró que existían los signos de interrogación de la palabra suicidio, mañana porque el diálogo de madrugada con la ministra de Seguridad pareció artificioso, pasado mañana porque los viciosos Servicios disueltos se van a reconstituir con jóvenes endemoniados que condenarían con tuits letales a sus opositores, y en breve, en un tiempo cercano nomás, los salvadores de la república podrían reconocer en su inconsciente colectivo que todo se parece a los textos de los Servicios del pasado, que en nada solían disgustarles en su llamado moralizante, en nombre de los cuales se dieron todos los golpes de Estado en este país. Muchos despiertan cada día pensando que deben terminar con este gobierno utilizando una terminología agraviante que no parece molestarles a los numerosos teóricos políticos que usan los púlpitos de las nuevas éticas republicanas. A propósito, debemos decir que el concepto de república perdida no está ausente de nuestro diccionario, esa que Alfonsín consideró dignamente que había que recuperar luego del terrorismo de Estado del período anterior. ¿Pero es ahora éste complejo período histórico que juzgó como ningún otro, salvo el del propio Alfonsín, a las Juntas Militares, el  que vendría súbitamente a parecérseles? ¡Fallan estas matemáticas que se aconsejan con tan extravagantes similitudes!  Podrían leer los libros de historia del General Mitre, lejano fundador (o mejor, adquiriente) de un antiguo periódico, para percibir que jamás se da el lujo de trazar semejantes comparaciones. Podía no respetar a Bolívar; podía molestarse por testimonios de la historia que no coincidían con su voluntad de agrupar los hechos con trazos demasiado rápidos, podrían incomodarlo ciertos documentos, que entonces eran relegados, pero su escuela al fin y al cabo era la del documento histórico, y por lo tanto, para el historiador y el periodista, todo llevaba al mundo de la prueba y no necesariamente a “la construcción de la noticia”.

No tenemos eso ahora. Estas minucias detectivescas del evangelio universal de la erosión política, de los alquimistas del ácido sulfúrico en donde sumergen todo hecho político para verlos ya consumados en su forma más macabra,  son los golpes sintácticos en miniatura que están dando, el “golpe cifrado” que se monta en los expeditivos gritos de plaza pública que desean ya la guillotina, mientras quedan irresueltas las viejas corrientes subterráneas de los padecimientos y reales débitos del Estado. Protestan para pedir celeridad por algo en lo que ellos mismos tienen real responsabilidad por su demora. El esclarecimiento efectivo de los atentados a la Amia y la Embajada de Israel es el timbre estridente que toca a las puertas de la sociedad argentina. Ello habrá de hacerse a pesar de la acción de fuerzas de inteligencias internacionales, del papel de la embajada norteamericana, de la compleja situación de un mundo inestable sometido a acciones brutales de todo tipo, sobre las que el país siempre tuvo una actitud de repudio efectivo, fundada en su tradición humanística (la única que daría sustento a un republicanismo en serio). El modo de pensar de los servicios de informaciones -poner la culpa de una muerte en quienes menos deseaban esa muerte, esencialmente porque no tienen a la muerte como forma de la política-, se ha extendido peligrosamente por el país. Es necesario que los ciudadanos cobren conciencia de ello y sepan defender la democracia viva y no las formas de vigilancia colectiva que se presentan con ropaje democrático.

Frente a la denuncia del Fiscal, se requiere iluminar, por encima de oscuras acusaciones que, alejadas completamente del rigor que se exige a los escritos judiciales, son legitimadas con liviandad por un sector del Poder Judicial, más interesado en jugar un rol importante en la mecánica destituyente, que en el objeto natural de su función: Perseguir Justicia.

Un hilo de plata de fulgor oscuro une los acontecimientos en torno a la Resolución 125 y estos hechos recientes. Los primeros, con su efusión desestabilizadora, traían la realidad de una inesperada mutancia social en la mentalidad de los sectores agrarios, tomados entre las nuevas tecnologías, la bolsa de Chicago, el televisado “paro histórico” de un Grito de Alcorta al revés, y la aceptación acrítica de los métodos de siembra transgénicos. Estos otros trágicos eventos de ahora, son una lúgubre manifestación de los pensamientos encriptados, los códigos de desciframiento por parte de especialistas en manipulaciones colectivas, manifestación de poderes que se disponen ante criptografías asesinas o creación de escenarios donde cada persona es un signo, no de carácter humanístico sino útil para un aviso mafioso. Todo eso quiso evitarse al acelerar la investigación de los atentados con la Embajada de Israel y la AMIA. Muchos hemos discutido en un sentido u otro el memorándum con Irán. Era una pieza dificultosa de la diplomacia argentina, por el carácter de aquel gobierno, pero no se trataba de pactar con sus gobernantes sino de buscar pruebas. Eran decisiones difíciles y quizás desaconsejables, que sin embargo Estados Unidos tomó después, al conjuro de sus cambiantes posiciones sobre su interpretación del marco mundial según sus intereses de cada momento. Ellos pueden hacerlo. Pero la Argentina hasta tiene dificultades para cambiar sus códigos de procedimiento judiciales, para democratizarlos. (Léase: para evitar que otras esferas, judiciales o comunicacionales, hablen el lenguaje de los Servicios de Informaciones).

Argentina no tiene esa propensión, ese poderío ni esos intereses. Solo quería y sigue queriendo esclarecer un horrendo crimen de lesa humanidad, como ya ha esclarecido otros cometidos por una configuración terrorista de su propio Estado. La propia comunidad judía aceptó primero, con lógicas prevenciones, estos difíciles pasos, antes de derechizarse a través de sus dirigentes oficiales, completamente inducidos por el imperio de los influjos llegados de la actual lógica de guerras mundiales segmentadas, por lo que ahora es necesario que los ciudadanos argentinos de origen judío se levanten ante este cerco arbitrario que se le tiende al gobierno argentino, invocando las grandes tradiciones humanísticas del judaísmo. En ese sentido, rechazar las tramas de prejuicios teológicos-raciales-políticos que dominan la vida contemporánea (obra de los “servicios” de todo tipo, entidades míticas que yacen en el interior de los Medios Comunicacionales, los Estados y de nuestras propias conversaciones casuales), es una obra de las nuevas políticas munidas de éticas de izquierda, inspiradas en grandes reformas jurídicas, en un nuevo respeto a la naturaleza, en legados democrático-populares y nacional-institucionales, que sin duda forjarán nuevos frentes sociales que cambien las formas del miedo por una actualidad de compromiso con las críticas necesarias al dominio del virulento control global sobre economías, ideas y cuerpos.  Combatir la islamofobia, la judeofobia, la laicofobia no se hace viendo la historia como un encadenamiento rígido de eslabones ya forjados. Alguien puede suicidarse o no, estando en el centro de la escena, no porque la geopolítica mundial vaya para tal o cual lado. Pero una muerte como la que hoy lamentamos obliga a refinar ideas y pensarse también a sí mismos antes de elegir los fáciles anatemas del costumbrismo nacional.

Buenos Aires, 5 de Febrero de 2015.

carta abierta

 

 

 

 

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Nisman se acostó en su cama

Se está desarrollando la operación política y de inteligencia más seria en 11 años contra el gobierno. La tranquilidad de Diciembre caldeó los ánimos de aquellos a quienes la Paz de fin de año los llenó de ira. Revisan una y otra vez las encuestas y no pueden creer que tanto esfuerzo y prédica negativa no tenga efecto y Cristina resulte inmune, manteniendo un índice de aprobación a su gestión e imagen positiva de más del 50%. Por el fin de ciclo que no llega se les atragantó el pan dulce.

A su vez, aunque las encuestas lo mientan, a nadie se le escapa que es absolutamente imposible que Massa o Macri tengan tan altos niveles de intención de voto cuando carecen de la más mínima estructura política a nivel nacional. Alguien cree verosímil que Macri tenga una pareja intención de voto con el FPV en distritos como La Matanza o Moreno? Macri tiene intención de voto en el conurbano? De verdad, alguien lo cree posible, de la mano de Vidal? Alguien seriamente piensa que Massa tiene una intención de voto pareja con el FPV en Rio Negro, La Pampa, Entre Ríos, Tucumán o Mendoza? Siendo que esta ya no es una elección de medio término y que se elige Presidente, de verdad se piensa que pueden estar parejos Massa, Macri y el FPV que lidera Cristina? Las encuestas de ahora, creo son una mentira equivalente a las que, con la misma antelación a las elecciones, señalaban perdidosa a Dilma. Ese fin de ciclo que no llega les regurgita la sidra.

Alguien cree de verdad que si Cristina decide señalar su candidato, su mejor opción de continuidad, esa persona será Scioli? No, no lo será. Y si me equivoco, sabré pedir las disculpas del caso. HOY, mi convicción es que ese candidato no será Scioli por lo que esa persona que La Jefa indique, será a quien ayudaremos a ganar las PASO y entonces, si NUESTRO CANDIDATO no es Scioli, los sectores de poder que juegan al sale o sale con alguno de los 3 que nos pretenden imponer, se queda sin candidato y ahí sí, la continuidad del proyecto quedará asegurada. Y eso ellos lo saben.

Los que están llevando adelante esta inmensa operación política destituyente contra el gobierno SABEN que ésta puede quizás ser su última jugada posible para causar cierto daño. Está en curso. Quedarán secuelas porque no se podrá convencer a todo el mundo de lo que se ha estado instalando y que dicen con total desparpajo: Nisman denunció y a los pocos días terminó muerto.

Insisto, aunque se inform profusamente el resultado de toda la investigación de la muerte de Nisman y se confirme que el gobierno no tuvo nada que ver en su deceso, siempre quedará la duda de alguien de los que siempre están esperando malas noticias para el gobierno. Porque los hay. Hay quienes viven con la esperanza de que salga algo o mucho mal para que se lesione la credibilidad del gobierno y los que no lo esperan directamente operan para que eso ocurra y esos son los sectores de los que pasaremos a hablar referidos a la operación destituyente en marcha.

El atentado contra la editorial en Francia resultó el disparador de una operación de inteligencia contra el gobierno cuya gravedad institucional la obtiene por el fallecimiento de un Fiscal general emblemático, designado por Néstor para investigar el atentado a la AMIA.

Tal cual como lo señala la Presidenta, al atentado lo siguen 2 tapas de Clarín en las que señala la masividad de la marcha y luego la tapa que da inicio a la operación, con la base de la anterior, intentando dejar al gobierno pegado con quienes perpetraron el atentado. Esa tapa se titula con una mentira y a toda página dice que Cristina le ordenó a Timerman que no asista a la marcha en París cuando, por el contrario, el Canciller asistió a la marcha junto a la embajadora argentina en Francia.

La nota que reseña la ausencia del Canciller en la marcha parisina la escribe María Laura Avignolo, corresponsal de Clarín en Francia pero que por el período estival, se encontraba en Punta del Este. O sea, Clarín no dudó en mentir en tapa diciendo que Timerman, por orden de Cristina, no fue a la marcha, todo escrito por su periodista desde Punta. La operación ya estaba en marcha.

Lo llaman a Nisman y le “indican”, llegó el momento, volvé, hay que salir ya con la denuncia. La conmoción internacional proveía el contexto global para detonar aquí una bomba con una denuncia estrambótica pero que apuntaba a la que es inmune a todas sus operaciones. Había que denunciar directamente a la Presidenta. Rápido, vuelva Nisman.

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A la mañana bien temprano del 14 de Enero Nisman se presenta en el Juzgado de Lijo para presentar su denuncia contra la presidenta, el canciller, el “cuervo” Larroque, Luis D’elia y otros . . . Desde su regreso intempestivo al país hasta que fue a Tribunales pasaron apenas unas horas, lo que abre una gran sospecha y dudas respecto a cómo hizo para preparar semejante denuncia de 289 páginas en tan escaso tiempo. O se la tenían preparada?

Inevitablemente, esa denuncia confunde, siembra dudas. La liviandad de la denuncia de Nisman ahora se contrapone con la contundencia del desenlace. Será imposible despejar de dudas a todo el mundo, siempre quedará algún pusilánime de los que aun viendo con sus ojos, ni así se los convence.
Sin importar lo que hubiera detrás, nuestra Presidenta tomará todas las medidas necesarias para el esclarecimiento del caso porque que nadie dude, el gobierno es la principal víctima de la decisión de Nisman de quitarse la vida.
Ya se levantó el secreto de 4 celulares personas mencionados en la causa. Investiguen lo que sea. Una vez más, como siempre, se demostrará la bajeza de algunos, la falta de escrúpulos y la catadura moral de los grupos enemigos del gobierno que no trepidan en utilizar cualquier cosa, mentira o invento, con tal de acusarlo. A Nisman lo mató la mafia, falta descifrar cuál de ellas.

Queda mal hablar mal de Nisman cuando al tipo todavía no lo sepultaron pero aunque ahora lo quieran poner como mártir, es un incompetente que no supo hacer su trabajo, que hizo copy-paste de lo que le indicaban desde la embajada y los servicios (CIA – mossad), y que al cabo de más de 10 años sin generar una línea nueva en el expediente, de repente, se vuelve cortando sus vacaciones un día 12 y el 14 a la mañanita se despacha con semejante denuncia a la Presidenta y, vaya casualidad, nadie vió las supuestas pruebas que tenía porque justo el día antes de ir a presentarlas se vuela los sesos y deja (dejan) bien sembradas las dudas, las sospechas. Fueron 3 jueces los que no pudieron ver las pruebas. Canicoba Corral, Servini de Cubría que no habilitó la feria justamente por falta de pruebas y Lijo que ahora sí, con Nisman muerto, se volvió al toque.

No importa que nada de lo que hubiera dicho en su denuncia fabulada se hubiese verificado en los hechos: no se compró una gota de petróleo Iraní, no se vendió ni un gramo de ningún grano, no se levantaron las alertas rojas, Interpol lo desmintió, y resulta que nos tenemos que bancar que el tipo denunció a Cristina y cuando iba a presentar las pruebas, pum, se pega un tiro en la cabeza y deja el campo político minado y hay gente que sin entender nada, va a la plaza a pedir vaya a saber qué cosa, en una evidencia más de la gravedad de la manipulación mediática.

Cuando voló la AMIA el kirchnerismo no existía y le brindó una estructura a la investigación que resultó inédita y el tipo acusó a Irán, y el gobierno apoyó su acusación pero ni siquiera eso pudo probar porque cuando se detuvo a uno de los acusados en Londres, lo que envió pidiendo la extradición no alcanzó para nada. Lamento que haya muerto Nisman, pero también lamento su labor, y lamento los recursos y el tiempo perdidos sin poder darle una buena noticia a los que perdieron seres queridos.

Ayer por la tarde hubo varias novedades. El jefe de la SI (ex Side) le informó al Juez que las personas por cuyo relevamiento del secreto para preservación de identidad se había solicitado no fueron ni son personal de la institución. Estas personas eran un pilar fundamental de la denuncia de Nisman.

Únicamente el poder de imposición de agenda que le brinda a Clarín y asociados sus 300 medios es capaz de sustentar lo de Nisman como algo trascendente.

Si lo leen, si se bancan las 298 páginas, comprenderán que es una repetición obsesiva de cargos acusatorios y las pruebas que vendrán, pero nunca llegan.

Es un panfleto pseudo-jurídico, de definido tinte opositor, que tiene como objetivo configurar una acusación rimbombante pero carente de todo sustento, y que tiene el aditamento de la repetición. Allí es donde se nota “la mano” del escriba, que se me ocurre más ligado al ámbito periodístico que judicial ya que los cargos se repiten una y otra vez a lo largo del texto. Y cuando parece que ya no se van a mencionar más, todo empieza de nuevo porque en la siguiente página se dice todo de nuevo y así, y así, una y otra vez. De las casi 300 páginas, sin temor a equivocarme, los cargos acusatorios contra la Presidenta deben repetirse en más de 100 (y creo que me quedo corto)

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La ex-esposa de Nisman (madre de sus 2 hijas) la jueza Arroyo Salgado, lleva por lo menos 3 causas pesadísimas: La identidad de los hijos de Ernestina, que en repetidas oportunidades se negó a cerrar, para disgusto de Clarín, la causa contra los periodistas como Carlos Pagni (La Nación), Roberto García (Perfil)y Edgar Mainhard (Urgente 24) que habrían integrado una red de espionaje dedicada a “pinchar” casillas de mails de otros periodistas, empresarios y funcionarios nacionales, cuyo cabecilla era el ex-Jefe de la Side, Tata Yofré, acusado de asociación ilícita. A Pagni, se lo lee seguido en la tapa de La Nación. Y finalmente la causa de encubrimiento contra el fiscal de San Isidro Novo, protegido de Massa, por tapar y encubrir causas contra narcotraficantes, incluidos los hermanos Juliá que están presos en España porque llevaron una tonelada de cocaína en el piso de un avión. Por eso revuelve el estómago revuelto escuchar a Macri, procesado por escuchas ilegales, entre otros, a familiares de víctimas del atentado de la AMIA y a Massa, involucrado hasta el tuétano en las causas que lleva NOVO que sería muy largo detallar aquí.

A Nisman lo mató la mafia. Falta que se sepa exactamente cuál de ellas, si la mediática, la de los servicios y/o involucrados en la voladura de la amia o los narcos.

Estamos hablando de la muerte de uno de los tipos mejor cuidados del país, que tenía 10 policías federales a cargo de custodia, y vivía en uno de los edificios más modernos y también más custodiados de la Argentina. Por eso es que la opción del asesinato se desvanece y crece la del suicidado.

La Presidenta encaró una de las cuestiones pendientes de la democracia como es la de poner un poco de luz en el oscuro mundo de los espías.
Esos servicios que condujeron la investigación de Nisman y al que le dieron letra, fueron desplazados. Pero probablemente, hayan sido quienes manejaron o indujeron las últimas decisiones del fiscal. Puede incluso que hubiera una combinación de mafias entre la mediática y los servicios.

El mencionado Tata Jofré, procesado y al borde del Juicio Oral, fue el Jefe de la Side en épocas de la rata riojana. Hoy, es otra viuda de la Side pero seguramente, con algún contacto remanente de sus viejas épocas de Jefe de los espías. Pues bien, la esposa del Tata Jofré es la periodista de Clarín, María Laura Avignolo, la que mintió desde París, para la tapa de Clarín, la que dió inicio a la operación. La que tendió la cama.

Está clara la operación política contra el gobierno en la que los medios opositores le están poniendo todo su empeño. Y los opositores, cuando no, papeloneando al compás de la música que les toca Magnetto. Están jugados porque necesitan lograr al menos un período presidencial de descanso, a sabiendas que quien resulte electo este 2015 será un Presidente sin relección ya que en 2019, tranquilamente, puede volver la Presidenta.

Por lo tanto, ellos son conscientes de lo mucho que se juegan y necesitan hacer el mayor daño de manera de impedir que Cristina permanezca con el nivel de adhesión suficiente como para elegir sucesor. Y para eso cuentan con la utilización del trágico final de Nisman. La operación en marcha ya decae. Un gesto al que hay que prestarle debida atención es el hecho de que Lijo haya hecho pública la denuncia completa. Se desmarca de un mamotreto en el que ni siquiera se logra tipificar un delito? Les aseguro que la denuncia no tiene nada. No se configura delito. Nisman no define el delito. Efectúa una acusación articulada llena de adjetivos calificativos que se repiten agotadoramente al cabo de cientos de páginas pero legalmente, NO HAY DELITO porque ninguna de las consecuencias que señala Nisman se ha concretado, por lo que es todo humo, o el vacío.

Sólo resta saber dónde se van a colocar los carteles YO SOY NISMAN aquellos que ciegamente se manifestaron vociferando en las plazas cuando como tantas veces, como con tantísimas otras cosas, se compruebe que la operación contra el gobierno y la denuncia, NO ERA NADA y eso es algo que muy probablemente el mismo Nisman, al darse cuenta DE LA CAMA EN LA QUE HABÍA ENTRADO, lo hubiera utilizado para tomar coraje y levantar la Bersa en su mano.

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